Dos hermanos (Argentina, 2009)
Dirección: Daniel Burman. Con Graciela Borges, Antonio Gasalla, Elena Lucena, Osmar Núñez y otros. Guión: Daniel Burman y Sergio Dubcovsky, con la colaboración de Marcelo Birmajer, adaptado de la novela "Villa Laura", de Sergio Dubcovsky. Fotografía: Hugo Colace. Música: Nicolás Cota. Presentada por Primer Plano Film Group. Duración: 105 minutos. Calificación: apta para todo público.
Dos hermanos es el séptimo filme de la carrera cinematográfica del realizador Daniel Burman donde convoca en roles protagónicos a la pareja actoral de Antonio Gasalla y Graciela Borges. El director tomó el desafío de adentrarse en una temática de mayor espectro y profundidad (ya se vislumbraba en El nido vacío) que aquella que atravesaba su universo costumbrista con fuerte acentuación en la identidad y tradiciones judías que claramente comienza con Esperando al Mesías que continua con El abrazo partido y concluye con Derecho de familia.
Con la pericia a la que ya nos acostumbró con su cine, el realizador Daniel Burman explora el costado tragicómico de la relación de dos hermanos, retomando sus perdurables temas familiares y apoyando con acierto la trama en los hombros de sus dos notables protagonistas.
Es una película de personajes -no tiene elementos que nos distraigan de ellos- más que de trama, lo que no significa que sea tediosa ni contemplativa ni introspectiva. Por el contrario, está muy bien narrada: sin ir directamente, artificialmente, a las sensaciones: generándolas a través del retrato meticuloso donde las actuaciones y la puesta en escena juega un papel preponderante.
Es sabido que Burman en su filmografía nunca apeló al histrionismo y estridencia, al diálogo significativo, a las lágrimas o las risas en primer plano; este film no es la excepción por ello la empatía, identificación y asimilación con el público es mas tardía.
Ya no hay en esta película, como en otras en la filmografía del director, indagaciones sobre la identidad judía, ni reflexiones generacionales. El acento no está puesto sobre la edad de los personajes, sino en su relación: son personajes demasiado anclados en el ayer, a los que poco parece importarles el porvenir, tendencia llevada al fanatismo farandulero, casi devoto, por Mirtha Legrand y sus almuerzos.
Dos hermanos es una reflexión sobre el paso del tiempo, sobre una clase social disimulada por máscaras y apariencias-Burman demuestra que sabe cómo moverse con la cámara dentro del terreno familiar-. El mérito del film reside en haber evadido los no pocos peligros que este material presentaba: entre ellos, caer en el estereotipo y el ridículo; para expresar emociones contenidas por melancolías reprimidas de los personajes.
La destreza de los intérpretes con trayectoria y reconocimiento intachables- quizás en sus mejores y más logradas actuaciones cinematográficas- le dan un plus a una historia sincera e introvertida, con varias capas para analizar, que expresa un nuevo período de un realizador imprescindible en el cine nacional.
Contactos De Cuarto Tipo (The Fourth Kind, EE.UU, 2009)
Dirección: Olatunde Osunsanmi. Guión: Olatunde Osunsanmi. Producción: Paul Brooks, Joe Carnahan, Terry Lee Robbins, Scott Niemeyer, Norm Waitt, Ioana Miller. Elenco: Milla Jovovich, Will Patton, Elias Koteas. Distribuidora: Alfa Films. Duración: 98 minutos
Estructurada de una forma poco convencional, Contactos de cuarto tipo es un provocativo thriller ambientado en nuestros días en Nome (Alaska), un lugar conocido por el desproporcionado número de casos de desapariciones que ha habido desde los años 60 y en las que múltiples investigaciones del FBI no han conseguido nada.
Contactos de cuarto tipo nos adentra en estos acontecimientos de abducción que provocan terror y angustia entre los ciudadanos a medida que se suceden inexplicables casos, que plantean el interrogante de estar acompañados por criaturas desconocidas.
La película arranca con Milla Jovovich caminando hacia la cámara donde nos informa que los que estamos a punto de ver es una recreación de hechos ocurridos en el año 2000 y que al finalizar la historia cada uno sacará sus propias conclusiones si lo que vimos fue real o no.
La película vuelve a utilizar el cada vez menos eficaz recurso de simular que cierto material fílmico, no es otra cosa que el registro incidental de situaciones reales a través de cámaras testigo. Si bien dicen que tratan de un caso real, con el transcurrir de los sucesos se marca que todo es ficticio en la trama.
Dentro del género de terror- ciencia/ficción es un producto bien pensado, que consigue climas realmente densos y horripilantes más por lo que insinúan que por lo que efectivamente se muestra, que a decir verdad no es mucho. Contactos de cuarto tipo es una propuesta que va a gustar a la mayoría de los amantes de la ciencia ficción y nada más.
Dirección: Olatunde Osunsanmi. Guión: Olatunde Osunsanmi. Producción: Paul Brooks, Joe Carnahan, Terry Lee Robbins, Scott Niemeyer, Norm Waitt, Ioana Miller. Elenco: Milla Jovovich, Will Patton, Elias Koteas. Distribuidora: Alfa Films. Duración: 98 minutos
Estructurada de una forma poco convencional, Contactos de cuarto tipo es un provocativo thriller ambientado en nuestros días en Nome (Alaska), un lugar conocido por el desproporcionado número de casos de desapariciones que ha habido desde los años 60 y en las que múltiples investigaciones del FBI no han conseguido nada.
Contactos de cuarto tipo nos adentra en estos acontecimientos de abducción que provocan terror y angustia entre los ciudadanos a medida que se suceden inexplicables casos, que plantean el interrogante de estar acompañados por criaturas desconocidas.
La película arranca con Milla Jovovich caminando hacia la cámara donde nos informa que los que estamos a punto de ver es una recreación de hechos ocurridos en el año 2000 y que al finalizar la historia cada uno sacará sus propias conclusiones si lo que vimos fue real o no.
La película vuelve a utilizar el cada vez menos eficaz recurso de simular que cierto material fílmico, no es otra cosa que el registro incidental de situaciones reales a través de cámaras testigo. Si bien dicen que tratan de un caso real, con el transcurrir de los sucesos se marca que todo es ficticio en la trama.
Dentro del género de terror- ciencia/ficción es un producto bien pensado, que consigue climas realmente densos y horripilantes más por lo que insinúan que por lo que efectivamente se muestra, que a decir verdad no es mucho. Contactos de cuarto tipo es una propuesta que va a gustar a la mayoría de los amantes de la ciencia ficción y nada más.
La mosca en la ceniza (Argentina, 2009)
Guión y dirección: Gabriela David. Fotografía: Miguel Abal. Elenco: María Laura Cáccamo, Paloma Contreras, Luis Machín, Luciano Cáceres, Cecilia Rossetto, Vera Carnevale, Dalma Maradona. Presentada por SP Films. Duración: 98 min. Para mayores de 13 años, con reservas.
Sorprende gratamente esta segunda realización de Gabriela David-de un promisorio debut con un Taxi, un encuentro- por la calidad técnica y el tratamiento del guión, eficiente y compacto para la rápida comprensión del espectador. La trama esta impresa de una textura que nos traslada a la vida de dos jóvenes que vienen de la provincia de Misiones con falsas promesas porteñas; serán encerradas y prostituidas siendo una película de denuncia sobre la trata de blancas y el tráfico sexual.
Policías corrompidos, clientes observadores silentes, todos están allí simulando que tras esas paredes no pasa nada, lo mismo que hacemos cotidianamente todos: simular que la prostitución es una cuestión de acuerdos económicos y libre albedrío entre personas libres y adultas. La realizadora implica también, y con pertinencia, al cliente como explotador.
La mosca en la ceniza hace referencia a una tradición que sostiene que si una mosca ahogada es tapada por cenizas, revivirá. Metáfora que envuelve a los personajes del film: dos vidas “muertas” que florecerán gracias a su amistad y a las ganas de salirse de la miseria que les tocó afrontar.En fin un film pedagógico, explicativo y necesario de una cruda realidad, que se oculta en un rubro clasificado de los diarios masivos y en informes especiales de programas de televisión.
Guión y dirección: Gabriela David. Fotografía: Miguel Abal. Elenco: María Laura Cáccamo, Paloma Contreras, Luis Machín, Luciano Cáceres, Cecilia Rossetto, Vera Carnevale, Dalma Maradona. Presentada por SP Films. Duración: 98 min. Para mayores de 13 años, con reservas.
Sorprende gratamente esta segunda realización de Gabriela David-de un promisorio debut con un Taxi, un encuentro- por la calidad técnica y el tratamiento del guión, eficiente y compacto para la rápida comprensión del espectador. La trama esta impresa de una textura que nos traslada a la vida de dos jóvenes que vienen de la provincia de Misiones con falsas promesas porteñas; serán encerradas y prostituidas siendo una película de denuncia sobre la trata de blancas y el tráfico sexual.
Policías corrompidos, clientes observadores silentes, todos están allí simulando que tras esas paredes no pasa nada, lo mismo que hacemos cotidianamente todos: simular que la prostitución es una cuestión de acuerdos económicos y libre albedrío entre personas libres y adultas. La realizadora implica también, y con pertinencia, al cliente como explotador.
La mosca en la ceniza hace referencia a una tradición que sostiene que si una mosca ahogada es tapada por cenizas, revivirá. Metáfora que envuelve a los personajes del film: dos vidas “muertas” que florecerán gracias a su amistad y a las ganas de salirse de la miseria que les tocó afrontar.En fin un film pedagógico, explicativo y necesario de una cruda realidad, que se oculta en un rubro clasificado de los diarios masivos y en informes especiales de programas de televisión.
El caza recompensas (The Bounty Hunter, Estados Unidos, 2010)
Dirección: Andy Tennant. Elenco: Jennifer Aniston, Gerard Butler, Gio Perez, Joel Garland, Jason Kolotouros, Matt Malloy, Jason Sudeikis, Adam Rose, Christine Baranski y Dorian Missick. Guión: Sarah Thorp. Fotografía: Oliver Bokelberg. Música: George Fenton. Edición: Troy Takaki. Diseño de producción: Jane Musky. Duración: 110 minutos. Apta para mayores de 13 años.
La comedia del director Andy Tennant (quien acertó con Hitch, junto a Will Smith) juega aquí con toques de acción, diálogos insignificantes y un caso policial que acumula sospechosos. Su trama al fin y al cabo busca tener una historia de amor- un guion que acerca a dos personas distanciadas emocionalmente- que no funciona demasiado bien ni en su costado romántico ni tampoco en su lado policíaco, lo que no implica que no tenga algo que ofrecer en ambos géneros.
Si la comedia no tuviera como protagonistas principales a Gerard Butler y Jennifer Aniston, la película sería un fracaso, pero la simpatía de ambos la mantiene a flote. La pareja posee una química innegable y ambos realizan una buena labor, aunque los sentimientos entre ellos están lejos de parecerse al odio genuino que se transformaba en pasión desenfrenada en el Sr y la Sra Smith.
El caza recompensas se esfuerza demasiado en presentar situaciones graciosas salidas de una serie de televisión norteamericana que se ven forzadas y las secuencias de acción, con los excesos acostumbrados hollywoodenses. Que el film reviste los lugares comunes en la fusión de varios géneros que cada tanto da sorpresas no es lo exasperante. A la larga es otra muestra clara de la crisis de creatividad que hay en Hollywood por estos días en las comedias comerciales.
Dirección: Andy Tennant. Elenco: Jennifer Aniston, Gerard Butler, Gio Perez, Joel Garland, Jason Kolotouros, Matt Malloy, Jason Sudeikis, Adam Rose, Christine Baranski y Dorian Missick. Guión: Sarah Thorp. Fotografía: Oliver Bokelberg. Música: George Fenton. Edición: Troy Takaki. Diseño de producción: Jane Musky. Duración: 110 minutos. Apta para mayores de 13 años.
La comedia del director Andy Tennant (quien acertó con Hitch, junto a Will Smith) juega aquí con toques de acción, diálogos insignificantes y un caso policial que acumula sospechosos. Su trama al fin y al cabo busca tener una historia de amor- un guion que acerca a dos personas distanciadas emocionalmente- que no funciona demasiado bien ni en su costado romántico ni tampoco en su lado policíaco, lo que no implica que no tenga algo que ofrecer en ambos géneros.
Si la comedia no tuviera como protagonistas principales a Gerard Butler y Jennifer Aniston, la película sería un fracaso, pero la simpatía de ambos la mantiene a flote. La pareja posee una química innegable y ambos realizan una buena labor, aunque los sentimientos entre ellos están lejos de parecerse al odio genuino que se transformaba en pasión desenfrenada en el Sr y la Sra Smith.
El caza recompensas se esfuerza demasiado en presentar situaciones graciosas salidas de una serie de televisión norteamericana que se ven forzadas y las secuencias de acción, con los excesos acostumbrados hollywoodenses. Que el film reviste los lugares comunes en la fusión de varios géneros que cada tanto da sorpresas no es lo exasperante. A la larga es otra muestra clara de la crisis de creatividad que hay en Hollywood por estos días en las comedias comerciales.


